¡Roto a sólo 3 semanas de afrontar 66 kilómetros!

No hay misterio, no hay trampa ni cartón en el título de esta entrada. Me rompí. Sucedió cuando a penas comenzaba una tirada larga de carrera a pie; llevaba recorrido unos 4 kilómetros cuando, repentinamente, sentí un dolor intenso en el gemelo de mi pierna izquierda y me vi obligado a parar inmediatamente. En un primer momento pensé que se trataba de una contractura, y valoré la posibilidad de relajar el músculo y continuar, pero caminaba a duras penas y con dolor. Una vez valorado el daño dí por finalizado el entrenamiento, pero como tenía que volver por mi propio pie, me senté en un banco a estirar y masajear la zona lastimada. Después de un rato pude trotar, de un modo muy afectado por el musculo que me había dañado, hasta que llegué a casa.

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